Alguien se debió hacer de oro o por lo menos bastante rico al inventar las mirillas de las puertas. Porque antaño las puertas no tenían y mucho menos las de los pueblos.
Que cosa más cotidiana, insignificante pero importante cuando uno no piensa nunca que está ahí. La cantidad de cosas que no valoramos en el día a día. Curioso.
Buena semana.
Que cosa más cotidiana, insignificante pero importante cuando uno no piensa nunca que está ahí. La cantidad de cosas que no valoramos en el día a día. Curioso.
Buena semana.
3 comentarios:
Jajajaja, yo tengo una vecina de esas!!!
hace un par de meses pasó alguien a vender un vidrito nuevo para mi mirilla, me pareció una ocupación de lo más exótica, vender vidritos nuevos para mirillas; ya sé que al señor le daba igual lo que tuviera que vender, no sería pariente del dueño de la fábrica, pero el objeto era tan bonito, y era tan mágico ver desde él (mi vidrito está rayado, sucio y no se ve), que pensé que era como vender algo medio mágico.
Hay personas que si no tuvieran mirilla no tendrían vida!
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