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domingo, octubre 10, 2010

Como cuando comes pipas

Y todavía quedan unas pocas en el bol pero ya estás harto. Y las miras con la boca reseca y con los labios con sabor a sal, y el cuerpo contradice a la mente cuando coges otro puñado mientras piensas “ya no debo comer más”.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo hace ya mucho tiempo que las dejé... por el chocolate !!!! jaja. Aunque la última vez que comí creo que eran las tijuana, que eran la novedad por entonces... y menos mal que las dejé, porque estaban muy buenas.

Soy Ana_

La mujer sonriente dijo...

Gula, gula, gula... Esa sal adictiva en la comisura de los labios mmmmmmmmmmm Hace mucho que no como pipas, pero acabo de tener un momento parecido a este con unas patatas fritas (a las 10 de la mañana, que ajcooo) jajaja
=)

sacris dijo...

Chocolate, patatas... a veces hacemos cosas aunque sepamos que no deberíamos. Aaains.

Ana_ ahora estoy saturado de chocolate jaja, todavía me queda en casa otra tableta como la que llevé a la oficina, ¡y está sin empezar!

mujer sonriente que ricas las pipas!! a mi me gusta meterlas en la boca pa quitarle toda la sal y que la cáscara se quede blanda. Y entonces... ñam! Me las como! Las patatas fritas también son un vicio..... pero bueno un día es un día!

Josutpuk dijo...

Y aun asi...sigues comiendo