Ayer mientras veía Scrubs me acordé de aquello que escribí hace bastante tiempo. Resulta que el protagonista dice que cuando estamos enfadados o frustrados por algo lo paga la persona que primero veamos y mientras va explicándolo a modo de narrador salen escenas de cómo otro personaje responde mal a una pregunta de otra protagonista que se va enfadada y que por ello más tarde es borde con otro compañero que le pide un favor, quién después hace daño a otra persona influenciado por el mal humor, y así sucesivamente interactúan cinco o seis personajes más de la serie. En Scrubs acaban bien las cosas y se revierten las situaciones con disculpas y sonrisas, pero lo cierto es que eso no pasa siempre.
Hoy haré un esfuerzo e intentaré no ser un eslabón más de esa cadena de daños sin sentido, intentaré que no sea uno de esos días en los que a veces no hago todo lo que digo.
