nov
28
Creo que no os había contado que este año me han engañado para jugar en un equipo de barrio a parte de en el de la ONCE, aquí de jugador de campo y tengo partidos todos los domingos entre las dos y las seis de la tarde. En este equipo estoy para hacer bulto puesto que no tengo la forma física de mis compañeros y lo único que hago es darles un par de minutos de descanso a alguno durante el partido y vamos sextos en la liga, en la parte media de la tabla. Hace un par de semanas nos enfrentamos a los primeros y les empatamos y esta semana pasada jugábamos contra los terceros.
Estaba llegando al campo cuando justamente en la puerta del polideportivo me gritan “¡Cuidado!” pero ya era tarde: había pisado una mierda que por el tamaño debía ser de un San Bernardo y que su incívico dueño no había recogido. Después de limpiarme la zapatilla y acordarme del perro y sobre todo de su dueño entré al campo y casi en el primer balón que toqué marqué gol.
Hicímos nuestro mejor partido contra los terceros de la tabla y les ganamos por un cinco a cero. De modo que como dicen por ahí.... pisar una mierda da suerte.
