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lunes, junio 21, 2010

De perdones y oportunidades

A veces me enfado conmigo mismo y me digo "Sabías que pasaría, ¿qué esperabas? ¿por qué diste otra oportunidad?", entonces pasa el tiempo y vuelvo a dar otra oportunidad y al poco vuelvo a enfadarme y a decirme "Sabías que pasaría, ¿qué esperabas? ¿por qué diste otra oportunidad?". Y más que enfado es decepción y quizás sea porque no quiero dejar de pensar que la gente cambia (que cambiamos), que al cabo del tiempo aprende (y aprendemos) a no desperdiciar oportunidades, pero lo cierto es que cada vez el tiempo entre perdones y oportunidades va siendo mayor, y dependiendo de la persona incluso mucho mayor. Y me da miedo. Me da miedo que llegue el día en que cierre la puerta y no de una última oportunidad a una persona justo en el momento en que iba a aprovecharla.

viernes, junio 18, 2010

Montadito de chistorra

Y los viernes es el día en el que por variar salimos a desayunar fuera de la oficina. Y entonces en el bar me pido un montadito de chistorra y una coca-cola y soy el más feliz del mundo. Dicen que hasta me cambia la cara.

¡Buen finde! Que ya es viernes :)

martes, junio 15, 2010

Entre películas y recuerdos

El otro día estábamos en el trabajo hablando de cine y de repente salió el tema de películas que nos hubieran hecho llorar y alguien preguntó "¿Y 'Mi vida sin mi'? ¿La habéis visto?". Sería casualidad pero era 27 y estaba pensando si publicar algo en recuerdo o no y entonces la pregunta vino hacia mi "¿Y tu sacris? ¿lloraste con esa película?". Se me secó la garganta y solo me salió un bastante quedo.

Recuerdo como si fuera ayer el día que la vi. Recuerdo que la vi solo en el salón, con miedo porque Meiko me dijo "tienes que ver esta película, es genial, es triste pero tiene un mensaje muy positivo, me ha encantado" y cuando terminó me conecté al messenger para hablar con ella y solo pude decirle "Me ha gustado pero es muy triste Meiko, no me pidas que vea otra película así". Y entonces nos echamos otra partida al solitario.

Que fácil que sigue siendo echarte de menos...

martes, junio 08, 2010

Frustrada mi vuelta al mundo bancario

Hace algún tiempo se interesaron de nuevo por mi una empresa bancaria para incorporarme a su plantilla como informático. Después de unas cuantas entrevistas han acabado descartándome. Objetivamente creo que no era el trabajo de mi vida: el sueldo era algo mejor y estaba muy cerca de mi casa pero no iba a aprender cosas nuevas, iba a tener que llevar traje y corbata y los horarios eran mucho peores. Francamente tengo una opinión muy marcada sobre trabajar en bancos, sé que no me llena, pero de todos modos no es lo mismo 'descartar' que 'ser descartado' y no voy a decir que me haya alegrado.

En fin, será que por alguna misteriosa razón que aún no alcanzo bien a comprender estoy bien donde estoy, tengo que dar gracias por tener curro (las cosas andan muy complicadas...) y además... ¡anda que no iban a echarme de menos si en una de estas les digo a mis compas que me piro!

lunes, mayo 31, 2010

Malabares

Lo malo de hacer malabares es que si no estás atento se te caen al suelo.

martes, mayo 18, 2010

Chapucillas

El escritorio donde tengo el pc es una mesa para ordenador de esas en las que el tablero está oculto y se extiende hacia afuera si tiras. Justo debajo de este tablero hay un cajón que siempre tengo lleno de papeles, enchufes y otros trastos. Pues bien, este cajón lleva roto mucho tiempo, quizás algo más de un año. Se había desenganchado uno de los tornillos que lo sujetaban descorchando la madera y todo, haciendo que cada vez que abría el cajón este quedara peligrosamente inclinado.

La primera solución provisional que se me ocurrió fue llenar de silicona el agujero que había quedado, de este modo el tornillo ya quedaba fijo y con esto el problema estaba solucionado durante un tiempo. Como podéis imaginar fue un tiempo breve puesto que al poco el agujero se hizo más grande llegando incluso a romper toda la madera dejando una forma de U en la cual ya no había modo de sujetar un tornillo. Entonces ideé un sistema de alambres que sujetaban el cajón y tomé la decisión de dejarme de medidas temporales y enganchar una serie de tornillos a lo largo del raíl para que cada uno de ellos soportara menos peso dando más estabilidad al sistema, y que no se volviera a romper, pero entre unas cosas no sacaba tiempo para realizar el arreglo definitivo.

Entonces un día viendo la televisión salió un anuncio de una barrita mágica que simulaba la madera, y que una vez aplicada la sustancia maravillosa podías atornillar e incluso lijar en ella y me dije "¡Si esto funcionara sería más simple y menos engorroso que los tornillos!" y como soy un ser poco influenciable también pensé "De hoy no pasa, hoy lo arreglo" y me bajé a la calle a comprarlo, no sin antes pedirle referencias al dependiente de confianza que me dijo que funcionaba a la perfección.

Entonces llegué a casa, corté un poco e hice la masa como si fuera plastilina. Lo pegué en la U, como si fuera un chicle y al cabo de una hora pude volver a poner el tornillo original, y la mesa ha quedado como nueva.

Ya me vale, más de un año para arreglar esto... a veces no sé en que chapuzas se me escapa el tiempo.

viernes, mayo 14, 2010

Baloncesto

Uno de los "deportes" que practicaba en la facultad era la pringá, que era un juego que nos entretenía en las esperas entre clases y era muy divertido, pero ese no era el único deporte que hacía cuando estudiaba: también jugaba al baloncesto en mi habitación. ¿Que como hacía eso? Pues muy fácil: cada vez que llenaba un papel con cuentas y ya no me servía para nada hacía una pelota con él y lanzaba a dar al marco de la puerta. Si lo conseguía eran dos o tres puntos dependiendo de la distancia.

Como podéis imaginar mis tardes de estudio eran bastante entretenidas y ahora he recuperado en parte este juego en el trabajo: resulta que en el baño de mi oficina hay una papelera en la que tiras el papel una vez que te has secado las manos. Pues bien, llevo unos días que en vez de dejarlo al modo usual lo que hago es dar dos, tres o cuatro pasos atrás y lanzarlo desde ahí. Dependiendo de la distancia pues son dos o tres puntos.

Estoy hecho todo un deportista
.

martes, mayo 11, 2010

Inercia

Y dice la RAE que la inercia es una propiedad de los cuerpos de no modificar su estado de reposo o movimiento si no es por la acción de una fuerza. Pero también dice que es una rutina, una desidia. Y es que de un tiempo a esta parte siento que me muevo por inercia. Quise que fuera cosa de la alergia pero ahora que la alergia no está sigo viviendo de réditos, de inercia. Y lo noto y soy consciente de ello. Y los demás lo notan. Quizás solo sean malas noticias, moscas y decepciones pero necesito que cada pequeño acto que hago tenga sentido, y no me vale con saber que lo tiene, necesito verlo. No me vale moverme por rutina ni por desidia, me vale saber que sigo en movimiento por mi propia acción.

sábado, mayo 08, 2010

Graffitis

El otro día iba andando por la calle y me encontré con esto pintado en una pared. Ya no recuerdo donde fue, pero me gustó.



Investigando un poquito vi que la frase es de un pintor llamado Francis Picabia.

jueves, mayo 06, 2010

Como es posible...

¿No os ha pasado nunca que cuando necesitáis algo, reparar un electrodoméstico, un aparato electrónico, modificar algo dato corporativo de las empresas (dícese de seguros, mutuas, datos bancarios, compañías telefónicas) ... os habéis encontrado más de una vez con un 90X?

Y no son precisamente números gratuitos en los que poder hacer la reclamación, queja o modificación necesaria... y para eso tantos servicios que ofrecen las empresas...

O simplemente los números de atención al cliente o los números mega cantados por televisión para buscar cualquier cosa que necesites en un periquete....

Os dejo aquí el enlace de otro blog donde podéis encontrar sitios para evitar estos números

www.blog.nomasnumeros900.com


Saludos,

martes, mayo 04, 2010

domingo, mayo 02, 2010

De ligue con las lentillas

Como ya os he contado me engañaron para ser portero en un equipo de fútbol sala. Pues bien el martes pasado cuando iba a entrenar debe ser que con la alergia la discreción y timidez que me caracterizan se me olvidaron perdidas en la modorra y me pasé más tiempo del debido mirando fijamente a los ojos a una de las dos jóvenes que andaban en dirección contraria a la mía. Nada más cruzarnos la otra amiga dijo en voz muy alta "¡uuuuuuuuuhhh, vaya mirada!".

En fin, que os voy a decir... que estoy arrebatador cuando me pongo las lentillas, ¡vaya éxito! Si lo que me pasó el primer día que me las puse era una premonición.

A ver si me las encuentro de nuevo el próximo día que vaya a entrenar.